Recorrida por el Valle de Colchagua en busca de vinos chilenos

En mi segunda visita a Chile me propuse conocer alguna de sus regiones vinícolas, y luego de investigar sobre las diferentes regiones, me decidí a hacer una recorrida por el Valle de Colchagua en busca de vinos chilenos ya que me pareció de las más interesantes y con muchas opciones para degustar vinos. Aquí te cuento todo para recorrerla.

El Valle de Colchagua se encuentra a unos 180Km al sur de Santiago, una zona protegida por montañas y muy próxima al Océano Pacifico (ya les contaré de Pichilemu), esto crea un microclima ideal para el cultivo de las diferentes cepas que se encuentran en sus viñas, principalmente Cabernet Sauvignon, Carmenere y Sauvignon Blanc entre otros.

Como llegar al Valle de Colchagua

La mayoría de las viñas y bodegas del Valle de Colchagua se encuentran cerca de la pequeña ciudad de Santa Cruz en la región O Higgins, y es donde recomiendo hacer base para moverse por la zona.

Opciones para llegar a Santa Cruz :

Bus: La empresa Nilahue hace el trayecto Santiago – Santa Cruz y demora 3 hs aprox. Hay varias frecuencias y salen desde la Terminal Sur Alameda en Santiago. El pasaje de ida cuesta alrededor de CLP $ 4.000 (AR$ 170)

Tren: Se puede también ir en tren desde Santiago hasta San Fernando (en la linea que va hasta Chillán) y desde allí en bus hasta Santa Cruz. Se demora casi lo mismo aunque es una opción más cara, desde CLP $7.000 (AR$ 300)

Alquiler de auto: Esta es la opción que elegí, se sale de Santiago rumbo sur  por la Ruta 5 hasta San Fernando y allí se empalma con la Ruta 90 hasta Santa Cruz. Tiene un par de peajes sobre la Ruta 5 y está en muy buenas condiciones. Se demora aprox. 2:15hs

Haciendo base en Santa Cruz, Chile

Si bien es una ciudad pequeña, Santa Cruz es la más importante en el Valle de Colchagua y ofrece una buena cantidad de alojamientos, desde hoteles de categoría hasta hostales y Airbnb. Además tiene buenos restaurantes donde se pueden encontrar todos los vinos de la zona y a precios más económicos que en Santiago.  Es como las típicas ciudades del interior, con la plaza principal, la iglesia, donde todos se conocen y donde si te alejas del centro comercial una cuadra ya pierde un poco el atractivo. Sin embargo la encontré muy bien preparada para recibir turismo de cualquier parte del mundo. Y alberga además uno de los museos de arqueología, paleontología e historia más importantes de Chile.

Me alojé con Airbnb en una habitación en la casa de Mónica, quien me dió muchos tips para visitar los viñedos, además de un desayuno espectacular todas las mañanas y un aperitivo con algún vinito a la tarde.

Desayuno Airbnb
Desayuno en mi Airbnb, hay que arrancar con algo antes de tomar vino no? 😛

Vamos a lo importante:  Recorrida por el Valle de Colchagua en busca de vinos chilenos

Como les comenté, la opción fue recorrer el Valle de Colchagua en auto alquilado, para mí gusto la mejor opción ya que permite moverse con libertad y recorrer muchas bodegas en poco tiempo. Ya sé que no es lo más aconsejable salir a manejar y tomar alcohol, así que queda a criterio de cada uno, conozcan sus limites a la hora de tomar.

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Si no están con auto puede contratar tours armados con visitas a las viñas y degustaciones, consulten en su alojamiento que seguro les van a recomendar lo que más  convenga. También pueden alquilar bicicletas y pedalear hasta las viñas más cercanas, o sino directamente pedir taxi o Uber para llegar a las viñas de manera independiente.

Son muchas las bodegas y siempre hay poco tiempo para visitarlas todas,  por eso es conveniente conocer de antemano que ofrece cada una y en base a eso elegir las que vamos a recorrer.  Algunas bodegas tienen, además de la degustación de vinos, visitas guiadas, paseos en carruajes, experiencia de hacer un vino propio y hasta observaciones astronómicas. Esto hay que tenerlo en cuenta ya que hay que estimar el tiempo que demanda la visita y también el costo. Si solo queremos ir a degustar vinos y comprar alguno que nos gustó,  conviene visitar las bodegas que ofrecen degustaciones simples en su tienda y se paga por copa a precios accesibles.

Consulten en su hotel o anfitrión de Airbnb por recomendaciones, es un pueblo chico y se conocen todos.

Visité en total 6 bodegas en dos días: Viña Laura Hartwig, MontgrasEstampa, Clos Apalta, Apaltagua y Viña Santa Cruz. Todas con excelentes vinos y muy amables en la atención. En algunas hice degustaciones y en otras además actividades, y a continuación voy a destacar 3 que me parecieron las mejores experiencias y algunos precios de referencia.

Viña Laura Hartwig

Esta pequeña viña boutique se encuentra muy cerca de la ciudad por lo que es de fácil acceso. La seleccioné porque ofrece degustación por copa en su sala de ventas y tanto los vinos como la atención son excelente. Cada copa (generosa) cuesta entre CLP $1.000 (AR$ 40) y CLP $3000 (AR$120). Probé un Carmenere Reserva, un blend o ensamblaje Merlot-Petit Verdot y un Malbec de la linea Laluca, recomendado por Javiera una de las sommelier del lugar, que realmente me sorprendió. Además ofrecen un tour por la bodega + degustación por CLP $ 12.000 (AR$ 500) y también la posibilidad de sumar un paseo en carruaje por las viñas CLP $16.000 ($680).

Lapostolle (Clos Apalta)

Esta bodega, que hasta hace un tiempo pertenecía a la familia Marnier, se encuentra a las afueras de Santa Cruz en la zona del Valle de Apalta. Lapostolle estableció allí un complejo que además de la bodega incluye Clos Apalta Residences, un Relais & Chateaux compuesto de 4 suites de lujo, rodeadas de montañas y con vistas a las viñas. Aquí Lapostolle produce su vino ícono Clos Apalta, y desde lo lejos se puede apreciar el frente de la bodega donde se destacan 24 postes de raulí arqueados que representan los 24 meses de guarda del vino en barricas de roble frances.

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Barricas en Lapostolle en el Valle de Colchagua
Barricas en Lapostolle en el Valle de Colchagua
Escalera que une los 6 pisos de la bodega Apostolle en el Valle de Colchagua
Escalera que une los 6 pisos de la bodega Apostolle en el Valle de Colchagua

El diseño de la bodega es increíble, son 6 pisos y está enterrada en la ladera de la montaña. Es una bodega gravitacional, o sea que el vino, en sus varias etapas de elaboración, va bajando por gravedad de un nivel a otro sin usar bombas. En el último nivel se encuentran las barricas de roble a una temperatura de 14 grados, y es allí donde se encuentra la sala de degustación y la estrella del lugar: la cava personal de los dueños de la bodega. Esta cava alberga vinos exclusivos de todas partes del mundo auqnue lamentablemente solo se puede visitar si uno es huesped de las residencias.

Acceso a la cava de los dueños de la bodega Lapostolle en el Valle de Colchagua
Acceso a la cava de los dueños de la bodega Lapostolle en el Valle de Colchagua

Allí pude degustar un Merlot 2013 de la linea Cuvée Alexandre, un Sauvignon Blanc 2016 y el famoso ícono Clos Apalta año 2013, que como nos explicaba la sommelier, todos los años el enólogo Michelle Roland crea un ensamblaje distinto. El 2013 estaba compuesto por 70% Carmenere, 21% Cabernet Sauvignon, 7% Merlot y 2% Petit Verdot. La recorrida y degustación de 3 vinos cuesta CLP $20.000 (AR$ 850) y en la sala de venta el ícono Clos Apalta 2013 cuesta CLP $ 90.300 (AR$ 3820).

Viña Santa Cruz

Una bodega joven, establecida en 2003 en las afueras de Santa Cruz en la zona de Lolol. Es una de las más completas en cuanto a actividades para hacer aunque mi interés era puntualmente visitar el observatorio astronómico.

Edificio principal de la Viña Santa Cruz en el Valle de Colchagua
Edificio principal de la Viña Santa Cruz en el Valle de Colchagua

La experiencia consiste en subir en teleférico hasta la cima del cerro Chamán al atardecer. La vista de la viña desde arriba es impresionante, acompañado por una copa de Carmenere/Cabernet Sauvignon Reserva de la linea Chaman mejor aún. Luego se hace una recorrida por replicas de asentamientos Mapuche, Aymara y Rapa Nui, una linda experiencia para tener un vistazo de como era su cultura y terminar visitando la sala de meteoritos, donde se pueden ver una colección de fragmentos de rocas que cayeron a tierra en diversas partes del mundo.

Ya entrada la noche el cielo se vé espectacular, de un azul profundo y miles de estrellas brillando,  por suerte estaba despejado así que junto al guía ingresamos al domo donde está el telescopio donde nos pasamos un par de horas viendo estrellas y galaxias lejanas. Una experiencia realmente fuera de este mundo 😛 El tour astronómico tiene un costo de CLP $16.000 (AR$ 675) e incluye la degustación.

En todas las bodegas encontrarán salas de venta con precios muy convenientes y además suelen hacer descuentos especiales para los visitantes. Muy recomendable para aprovechar y traer unos buenos vinos chilenos. Y con el tema del equipaje al volver en avión no hay problema , yo traje 4 botellas en cabina sin inconvenientes.

Asi que si están planeando un próximo viaje a Chile, es una excelente alternativa, muy cerca de Santiago y con mucho para hacer y conocer de vinos.

Agradecimientos: Maria Jose Goecke Munita y Felipe Cancino Galardo de SERNATUR

Mr Filangie

 

Escribo desde el lado filangie de las cosas. Fanático de las pizzas y las series. Curioso. En continua búsqueda de las mejores cosas de la vida. Al subir a un avión siempre pregunto si está todo bien con el left filangie. Podés twitearme: @mrfilangie

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